Norberto Levy
Araceli Déniz
IN MEMORIAM
El pasado día 12 de noviembre nuestro querido Norberto Levy trascendió, dejando todo un inmenso legado tras de sí.
No es necesario recordar sus innumerables méritos académicos, publicaciones y ensayos. Es mucho más interesante señalar cómo, a partir de su visión y de sus aportaciones, algunos conceptos esenciales con los que trabajamos en la Terapia Gestalt se convierten en una realidad importante para cambiar el curso de la ayuda terapéutica. Norberto creía en las personas, respondía a la idea de que la Terapia Gestalt es una terapia de la salud, no de la enfermedad. Gracias a esto, aprendimos cómo vislumbrar desde la comprensión de las voces internas los recursos de salud de las personas: cómo desarrollar la autoasistencia, el autoapoyo, la parte sana que resuelve, la que tiene respuestas nutricias y saludables para la vida. Con Norberto aprendimos cómo diseccionar, con precisión de cirujano y auténtica finura, las emociones, cómo entender sus dinámicas internas, todos aquellos diálogos que proveen la sabiduría más humana.
Norberto también nos sumergió en el sentido de la vida, de la necesidad de trascender a través de la obra, del legado, de cómo cada ser humano se convierte en ese legado sin necesidad de ser nombrado el autor, porque cada vez que alguien haga buen uso de él, ahí se encuentra el amor y el espíritu de su creador original.
Es por esto, querido Norberto, que sabemos que estarás aquí a través de cada proceso de autoasistencia terapéutica, a través de la comprensión de cada lágrima, de cada temblor, de cada carcajada. Recibe nuestra gratitud infinita por la huella que dejas aquí y que hará más accesibles los caminos que recorreremos bajo el amparo de tu infinita sabiduría.


