La Comisión Social se fundamenta y acciona hacia una transformación en el ámbito de la Gestalt y en las relaciones de acompañamiento y terapéuticas, para intentar llegar a una realidad más respetuosa, diversa, con base en los derechos de la humanidad, tolerante, menos desigualitaria, más justa y más sana.

El presente artículo es una manifestación de la agencia de la Comisión, que se ha realizado para presentar a toda la AETG, los resultados obtenidos en la encuesta previa: Diagnóstico sobre la aplicación de la perspectiva de género, diversidad sexual e interseccionalidad, en el ámbito gestáltico.

La encuesta se diseñó para conseguir una información aproximada sobre determinadas violencias y abusos de poder, que se presentan en las intervenciones y en las instituciones. Al mismo tiempo, se quería obtener una visión sobre el abordaje de ejes fundamentales (la perspectiva de equidad, de género, feminista, interseccional, intercultural y diversidad sexual, de género y funcional).

Sabemos que el primer cambio es el personal y experiencial, desde el autoanálisis y la movilización emocional, para poder lograr un vínculo terapéutico que fomente la eliminación del ejercicio de diferentes abusos de poder, desde la posición de acompañantes y así luchar contra la perpetuación de la opresión social.

Fundamentación

Una de las movilizaciones y necesidades de la Comisión Social es visibilizar las violencias que están presentes en el ámbito terapéutico gestáltico, muchas de ellas son nombradas, pero también muy ocultas, calladas y disfrazadas detrás de la supuesta «conciencia terapéutica». Si no hay una exploración profunda interna, reflexiva y cuestionadora de nuestros privilegios, daños y experiencias en temas específicos, como los que aquí nos ocupan, «el género, la diversidad sexual e interseccionalidad», no lograremos hacer un vínculo terapéutico que fomente la eliminación del ejercicio de diferentes abusos de poder desde la posición de terapeutas. En cualquier forma de relación están presentes la biografía y experiencia de cada persona, el posicionamiento político y el sentir a nivel individual y social, por lo tanto está en el vínculo terapéutico gestáltico. Si no se analiza, reflexiona y se atraviesan los propios prejuicios y ejercicios de poder, se estarán repitiendo en la relación, se estará perpetuando el daño y se perpetúa la cadena de opresión social.

Con la encuesta que realizó la Comisión Social el objetivo es obtener un conocimiento aproximado y situacional de determinadas violencias que se dan, tanto a nivel terapéutico individual, como grupal, formativo, e incluso, institucional. Por esta necesidad de justicia social y de desarrollar relaciones más sanas, se formuló la encuesta a modo de diagnóstico, un sondeo aproximado de cómo es la aplicación de ciertas temáticas centrales (la perspectiva de equidad, de género, feminista, interseccional, intercultural y diversidad sexual, de género y funcional).

Lo que no se nombra, parece que no existe y por eso poder visibilizar estas situaciones nos permite generar acciones para la introspección, la transformación y el cambio.

En concreto se quería detectar cómo dentro de la AETG, en contextos formativos y otros espacios terapéuticos y colectivos, se interviene y se relacionan desde los siguientes ámbitos de conocimiento, actitudes y posicionamientos:

• Perspectiva de género.

• Feminismo.

• Conocimiento sobre violencia machista.

• Diversidad en la identidad sexual y de género.

• Abusos de poder.

• Diversidad funcional, cultural, raza, edad, clase social, corporalidad.

De la misma forma, se promovía un diagnóstico acerca de las siguientes violencias que se pueden presentar y de las formas de actuación frente a estas:

• Agresiones, estereotipos y actitudes machistas.

• Agresiones, estereotipos y actitudes LGBTIQAP+ fóbicas.

• Agresiones, estereotipos y actitudes de abusos de poder.

• Agresiones, estereotipos y actitudes de rechazo a la diversidad cultural, étnica, raza, edad, social, cuerpo, físico.

En el presente artículo de la revista, la Comisión Social queremos ofrecer a todas las personas socias de la AETG los resultados obtenidos con la herramienta metodológica de la encuesta, que aporta información a nivel cuantitativo y cualitativo.

Se ha formulado con un enfoque de participación colectiva y comunitaria, con el objeto de fomentar la reflexión, recoger información y generar cambio interno, así como colectivo.

Ofrecemos varios análisis de los datos. Sabemos que hay una multiplicidad de ellos más, y animamos a que puedan realizarse por parte de cualquier colectivo o persona asociada. De la misma forma, las conclusiones que recogemos son las que hemos destacado, sabiendo que pueden darse más y aumentar la riqueza de la intersección de variables, así como es la intersección de realidades en nuestras experiencias. De nuevo nos abrimos a que puedan llegarnos nuevas lecturas, reflexiones y sentires.

Además de las motivaciones planteadas anteriormente, por las que creamos esta acción, consideramos que ya es un acto de reivindicación para llegar a alcanzar una terapia más sana, más equitativa, justa, humana y humanista, consciente y concienciada, personal y política.

Resultados y una aproximación de análisis de datos

La participación en la encuesta ha sido muy elevada, pues han contestado 233 personas a las cuales queremos agradecer enormemente, pues es la misma colaboración la que nos da una muestra de que importa, de que se abren conciencias y que el cambio en la intervención gestáltica está vivo y se necesita más inclusión, tolerancia, apertura, reflexión, cuestionamiento y también aflora, la riqueza de ser más respetuosas, más humanas y humanistas.

En esta tabla se presentan las edades de las personas que han contestado y los rangos de edad con mayor población, para hacernos una idea aproximada. Se puede observar aproximadamente, que la mayor participación se encuentra en personas con edad entre 38 y 40, 45 y 50, 54 y 56, 63 y 65. Las franjas de menor edad puede estar derivada de que las personas que terminan la formación y se asocian a la AETG, lo hacen más cerca de los 30 años. Las personas mayores de 65 es probable que hayan tenido menos acceso a las redes sociales y a la contestación de la encuesta.

Los grupos de edad más activos en la encuesta, pueden dar una imagen de representación también de la población más participativa y colaboradora dentro de la AETG. Por consiguiente, los datos de la encuesta, son una referencia informativa en sí misma, de la población asociada de la AETG. Todas las variables estudiadas, se interrelacionan y van a favorecer explicaciones y conclusiones que se irán desprendiendo a medida que se haga la lectura de los resultados.

El gráfico muestra que la mayor parte de las respuestas son de personas identificadas como mujeres, por lo que hay una mayor participación y puede mostrar un compromiso mayor, una aproximación al número de mujeres que hay en la asociación, así como una necesidad mayor de expresar determinadas vivencias y violencias que aquí se exploran.

Se observa una tendencia mayor a nombrarse con el pronombre neutro «elle» y a la manifestación de la apertura a otras formas de identificarse, por lo que se puede observar la necesidad en la asociación de la visibilidad LGTBIQA+, ya está apareciendo en los datos.

El menor número de contestaciones de personas que se identifican como hombres puede estar relacionado a que haya un menor número de socios en la AETG, un menor nivel de participación y también, a una menor necesidad y conciencia de cambio, por el lugar de privilegio social y menor violencia sufrida, respecto a muchas de las variables enunciadas.

Esta variable observada, también nos informa de la población que mayoritariamente ha contestado y de nuevo, proponemos la vinculación con otras áreas exploradas, como la edad, el género y pronombre. Hace una aproximación explicativa de la participación de las personas asociadas, que va siendo menor según van ampliando las titularidades.

El gráfico muestra con claridad cuáles son los ámbitos en los que intervienen las personas desde la orientación gestáltica y posiblemente también, sea una muestra de la actividad de la población asociada.

Esta pregunta nos parecía muy necesaria hacerla, puesto que aunque las variables que estudiamos están en el discurso social, si por ejemplo, no se ha realizado una formación específica, reflexiva y analítica, o espacios de conciencia personal y colectiva, puede repercutir en la dificultad para detectar determinados tipos de violencia y por tanto, no identificar si se han experimentado.

Como se verá más adelante, el 56,2% de las respuestas sobre que sí han tenido una formación específica, puede estar derivando las respuestas sobre las vivencias de violencias que aparecen a continuación. Si se vincula esta variable, con las de: «Género/Pronombre», «Agresiones, estereotipos y actitudes machistas» y «Agresiones, estereotipos y actitudes de abuso de poder»; se desprende que son mayoritariamente las mujeres que tienen conciencia y que han sufrido este tipo de violencias en los contextos de la formación e intervención del ámbito gestáltico. Por consiguiente, puede desprenderse, que estas violencias han sido dentro de la población asociada.

Las sucesivas respuestas de la encuesta, se van a presentar sin hacer una redacción de las conexiones, vínculos y conclusiones encontradas, para favorecer el análisis personal y colectivo, así como la autorreflexión y la conciencia.

El cuestionario revela que las agresiones machistas continúan siendo las más habituales, alcanzando un 60,1%, casi el doble que las demás formas de violencia registradas. En segundo lugar, se sitúan las agresiones vinculadas a abusos de poder, con un 32,2%, seguidas de las relacionadas con la diversidad cultural (27,9%). Por último, las agresiones LGTBIQA+ fóbicas aparecen con un 26,6%, ocupando la posición más baja en la lista.

Estos resultados ponen de manifiesto la persistencia del machismo y de los abusos de poder como principales expresiones de discriminación dentro. Al mismo tiempo, sugieren que puede existir una menor conciencia social ante las discriminaciones que afectan al colectivo LGTBIQA+, lo que podría influir en su menor nivel de identificación o denuncia.

De forma similar, se observa una baja denuncia de las agresiones vinculadas a la diversidad cultural, étnica, racial o social. Esta infradenuncia podría explicarse por la menor conciencia colectiva respecto a estas formas de discriminación y por el hecho de que suelen afectar a grupos minoritarios con menos voz y representación, lo que dificulta su visibilización y reconocimiento.

El estudio también destaca la necesidad de atender los abusos de poder, dado que este tipo de situaciones parecen estar relacionadas con la tipología mayoritaria de las personas que participaron en la encuesta, principalmente asociadas a la organización.

Debido a la riqueza en número y contenido de las respuestas (63), la Comisión Social hace aquí un resumen de lo más enunciado. Así mismo, queremos recordar que las respuestas podemos compartirlas con todas las personas que estén interesadas y que lo haremos sin ninguna alteración en las mismas, respetando su literalidad.

A continuación, se exponen los temas más referenciados:

• Abusos de poder en terapeutas, formadores y en la AETG.

• Invisibilidad y ocultación de violencias expuestas en la encuesta.

• No se detecta un cambio estructural en los temas estudiados, sí en determinadas personas.

• Testimonio de agresiones machistas y de abusos de poder.

• Se solicita formación respecto al abuso de poder y el sesgo del privilegio, el feminismo, la diversidad de género y sexual, así como en perspectiva de género.

• Abusos en la realización de las prácticas de la formación, en las tutorías, en las membresías, pago de estancias en residenciales y tutorías.

• El uso de la confrontación como acción de abuso de poder.

• Encubrimiento de actitudes y agresiones machistas, sexistas y racistas.

• Testimonio de no haber sido nombrade en la formación con pronombres no binarios, como se había solicitado.

• Reconocimiento y agradecimiento a las escuelas que sí tienen estas perspectivas.

• Planteamiento de que la perspectiva LGTBIQA+ no tiene que ver con la diversidad y que promueve el abuso, encuesta manipulada.

• La Gestalt no tendría que entrar en política, el movimiento LGTBIQA+ es sectario, promueve la sexualización en la infancia y abusos.

• Necesidad de visibilizar y conocer el colectivo trans.

• Abusos de tocamientos por parte de hombres a mujeres en dinámicas corporales en la formación.

• Presencia de estereotipos de formadores respecto a la sexualidad del alumnado.

• Necesidad de cambio en la terminología como por ejemplo «energía femenina o masculina», «función padre, función madre».

• Sistema jerárquico patriarcal de la AETG.


El Protocolo para la prevención, detección y actuación ante situaciones de abuso, discriminación y violencias, aprobado por la asamblea general de la AETG el pasado mes de mayo de 2025, y en el que ha colaborado la Comisión Social, puede articular algunas de estas acciones junto con el trabajo de todas las comisiones que trabajan dentro de la asociación.